viernes, 1 de abril de 2016

V aniversario y... ¿final?

Exactamente un 1 de abril de 2011 inauguraba este blog sobre juegos de mesa. Se cumplen, pues, cinco años del nacimiento de La ludoteca de Lord Ruthwen y, lejos de celebrar tan destacada fecha, lo que llevo es ya algún tiempo planteándome el posible abandono de este espacio virtual, aunque sea temporalmente. Resulta más que evidente que en los últimos años he ido perdiendo el interés por escribir reseñas sobre los juegos que me compro –no así por jugarlos– y un montón de ellas se han quedado en el tintero o a medio redactar y no han llegado a ver la luz. En los dos primeros años completos de vida del blog confeccioné más de medio centenar de entradas en cada uno; en los dos siguientes, han sido sólo treinta y pocas… Algunos meses sólo publico una o dos de ellas… Como decía, innegablemente mi interés por continuar con el blog ha decrecido ostensiblemente, en parte por pura desgana, en parte porque he querido o necesitado centrar mis energías y tiempo en otros asuntos…

Por todo lo expuesto, estoy considerando tomarme un descanso, o escribir sólo cuando me apetezca, sin presiones y sin la necesidad de cumplir una “cuota” o, en el mejor de los casos, replantearme el formato de las entradas y cambiarlo a uno más sencillo en el que no me detendría tanto a explicar cómo funcionan los juegos y los comentaría de una manera más somera o menos elaborada. Tampoco me voy a poner fecha para decidirlo… iremos viendo por dónde sopla el viento y ya se verá… 

miércoles, 23 de marzo de 2016

Rita Gam

Dado lo poco inspirado que ando para escribir en el blog, voy a aprovechar el fallecimiento de la actriz Rita Gam para, aunando mis respectivas aficiones al cine y a los juegos de tablero, incluir una entrada un tanto diferente y espero que, al menos, curiosa. Y es que el personaje de Rita en la película de 1961 Rey de Reyes es uno de los tres que figuran en la portada de mi juego favorito de todos los tiempos, Civilization, junto con los de Stephen Boyd y Alec Guinnes en La caída del Imperio Romano.

Rita Gam falleció ayer, 22 de marzo, a la respetable edad de 88 años, y durante los años 50, 60 y 70 participó en infinidad de series y películas, reduciendo bastante sus intervenciones en las dos siguientes décadas antes de retirarse en 1997. En su época de mayor esplendor destacó en el péplum: la ya citada Rey de Reyes, Atila, Rey de los Hunos, Anibal, pero en realidad cultivó casi todos los géneros, siendo recordada por su participación en películas como Klute, El espía, Decisión a medianoche, Hacha de guerra o Círculo de fuego, entre otras.

Curiosamente, sería el ilustrador Rodger MacGowan el que la inmortalizaría en un mundo muy diferente al del celuloide, el de los juegos de mesa, al elegir su personaje de Herodias para la portada de la segunda versión de Civilization publicada por Avalon Hill en 1982. Con ello, Rita consiguió la admiración de un sector de público al que quizá no hubiese conseguido llegar a través de la pantalla. Me pregunto si alguna vez lo supo o si llegó a conocer el juego…


sábado, 20 de febrero de 2016

Liberty or Death

Aunque GMT presentó inicialmente su Serie COIN como una colección de juegos ambientados en insurgencias de la historia reciente, para este su quinto volumen, Liberty or Death, la empresa ha decidido ampliar los márgenes temporales de la línea para incluir una guerra nada menos que de hace casi dos siglos y medio: la de la Independencia Estadounidense (1775-1783).

Siguiendo las pautas marcadas por Volko Ruhnke, el diseñador original de los COIN, Harold Buchanan nos propone este nuevo título en el que, una vez más, cuatro facciones asimétricas se enfrentan y/o colaboran con vistas a conseguir sus propias condiciones de victoria; en este caso, nos encontramos con dos bandos “amigos” que se ayudan, pero que en última instancia no pueden triunfar juntos –lo que ya ocurría en el anterior volumen de la serie, Fire in the Lake–: los Realistas (británicos e indios) y los Rebeldes (patriotas americanos y franceses).

Situación del tablero en la tercera campaña: los franceses ya han entrado en la guerra.

Aunque con grandes similitudes con los demás juegos COIN –como es de esperar– Liberty or Death presenta sus propias características y personalidad: es precisamente ver cómo se adapta cada marco histórico al sistema de juego de Ruhnke uno de los aspectos más interesantes de seguir su evolución. Las mecánicas continúan siendo, pues, parecidas: un mazo de eventos dirige la partida, pueden jugar dos facciones por turno y ejecutar diferentes acciones con mayor o menor repercusión (Órdenes y Actividades Especiales), y de nuevo tenemos un mapa dividido en provincias y ciudades cuya población será decisiva para la victoria de los jugadores: los Realistas necesitarán el apoyo de estas, mientras que la Rebelión buscará precisamente lo contrario: que se opongan al gobierno de Su Majestad. Además, cada Facción por separado tiene un objetivo específico que deberá alcanzar aparte del objetivo compartido de su bando (Apoyo u Oposición): los indios competirán con los patriotas por tener el mayor número de poblados (frente a los fuertes de los otros), y los franceses lo harán con los británicos intentando que sus oponentes sufran más bajas en combate. Será necesario cumplir las dos condiciones de una facción para que esta triunfe. Y, además, como siempre, que lo hagan durante la aparición de una carta de Cuarteles de Invierno, que en otros juegos COIN conocimos como de Propaganda o de Golpe.

La habitual Secuencia de Juego COIN
Hablando de Cuarteles de Invierno, una importante novedad: los mazos de cada Campaña se preparan ahora de diferente manera, teniendo 11 cartas cada una de estas y estando siempre la de Cuarteles de Invierno entre las cinco últimas de cada Campaña; pero… y aquí viene el cambio que aporta Libery or Death, la carta de Cuarteles se juega nada más ser revelada, y no como se hacía antes, cuando se jugaba en el siguiente turno y los jugadores tenían pues otra carta para prepararse.

Liberty or Death guarda un importante parecido con el ya nombrado Fire in the Lake en cuanto a lo de que se juegue en dos bandos definidos que colaboran (cosa que no ocurría en anteriores volúmenes de la serie, aunque la noción comenzó a introducirse con A Distant Plain) y en la aparición de cartas especiales que cada facción puede utilizar en determinados momentos propicios (los “Golpes Brillantes”, similares a los Eventos Cruciales de Fire…) Con respecto a esa colaboración entre facciones de un mismo bando, este quinto COIN es el que más fomenta esa posibilidad, pudiendo indios con británicos y franceses con patriotas realizar acciones conjuntas, entre ellas el combate.

El juego que nos ocupa introduce también un nuevo elemento: los Líderes, una pieza especial de la que cada facción dispone y que pueden alterar significativamente algunas acciones para beneficio de su facción. La mayoría de los bandos pueden cambiar de líder en determinados momentos, teniendo cada uno una habilidad diferente y no pudiendo haber más de uno a la vez por facción.

Harold Buchanan nos propone también una forma de combate alternativo en el que el azar –en forma de dados de tres caras– interviene un poco más de lo que es habitual en la serie para adaptarse al tipo de conflicto y época que representa su trabajo. En las batallas, las facciones calcularán ahora su fuerza, lo que decidirá los dados que pueden tirar, aplicarán al resultado de estos una serie de modificadores positivos o negativos, y eliminarán entonces las bajas pertinentes.

Los Lideres son una de las novedades que aporta Liberty or Death.

Destacar, por último, otra particularidad/novedad que Liberty or Death introduce en la serie, y es que hay un jugador, el francés, que no está “en” el juego desde un principio: si se escogen la versión media o larga de los tres posibles escenarios, esta nación no tendrá fichas en el tablero en un primer momento, estando limitada su intervención a jugar determinados eventos y a unas pocas acciones con vistas a preparar su entrada en la contienda y a ayudar a su aliado patriota. Esta opción puede no ser apropiada para jugadores impacientes, pues la nación europea puede tardar una o dos campañas en hacer acto de presencia en el tablero.

Me he declarado repetidamente incondicional de la Serie COIN, y esta nueva entrega no es una excepción y, aunque lo cierto es que un principio me atrajo más por su temática ambientada en guerras modernas precisamente porque las tengo menos vistas, me parece igualmente interesante que se recurra a conflictos más antiguos utilizando el mismo sistema.

Las armadas británica y francesa tendrán su influencia en la partida
Si he de ponerle alguna pequeña pega a Liberty…, en realidad serán dos: que preferiría que cada facción fuera más independiente y no tuviera que colaborar tan estrechamente con otra y que todas fueran contra todas, como ocurría en Andean Abyss y Cuba Libre (esa sensación se ha ido perdiendo con los más recientes volúmenes de la serie), y que el mapa de Terry Leeds –aunque visualmente precioso– presenta algunos serios problemas a la hora de almacenar fichas y de distinguir los límites de las provincias. Quizá no deberían haber utilizado esos recuadros tan grandes para el nombre de cada provincia y ciudad y para colocar las fichas de control y apoyo/oposición. Son, no obstante, dos hándicaps del juego que no descompensan la mucha diversión y sus no pocos aspectos destacables.

La serie COIN continúa con un montón de interesantes propuestas: el próximo Falling Sky nos trasladará a la Guerra de las Galias, Invierno Cubano será una ampliación para Cuba Libre, Colonial Twilight –ambientado en la Guerra de la Independencia de Argelia– aporta la original propuesta de ser para sólo dos jugadores y, ya a más largo plazo, tendremos la posibilidad de viajar a la Inglaterra romana con Pendragon. Grandes ansias de que vayan apareciendo todos ellos…

lunes, 15 de febrero de 2016

Prototipo de Pericles de GMT

Hace unos pocos días, Mark Herman publicó en internet el primero de una serie de artículos sobre su próximo juego, Pericles. Fue en el blog de GMT Games, cuyo enlace podéis encontrar al final de este post. Mark ya anunciaba que estaba preparando un juego ambientado en la Guerra del Peloponeso en las notas de su anterior trabajo para esta empresa americana, Churchill, aparecido el pasado verano. Como quiera que este último título me gustó muchísimo (puede verse aquí mi reseña), inmediatamente me interesé por este futuro juego que, según comentaba su autor, utilizaría el mismo sistema de conferencias que Churchill.

En el citado artículo de Herman para el blog de GMT ya podemos conocer toda una serie de detalles sobre este futuro Pericles, como sus mecánicas, su número de jugadores, algunas de sus características generales y hasta ver una fotografía del prototipo. Según informa el veterano diseñador, Pericles será un wargame ligero para cuatro jugadores repartidos en dos bandos, espartanos y atenienses, aunque entiendo que con condiciones particulares cada uno para poder ganar individualmente… Sea como sea, estoy deseando como agua de mayo que este juego llegue a las tiendas, aunque sé que para eso aún falta mucho: en primavera, GMT lo pondrá en P500 –que seguro que alcanzará enseguida–, y después supongo que habrá que esperar al menos un año hasta verlo totalmente acabado y comercializado.

Artículo sobre Pericles de Mark Herman (en inglés): http://www.insidegmt.com/?p=6467 

Prototipo de Pericles (imagen: GMT Games)

sábado, 13 de febrero de 2016

Decepción con Prodos

El primer juego que me he comprado este año ha sido Alien vs Predator: The Hunt Begins, de la casa británica Prodos Games, y no he podido empezar 2016 con peor pie, lúdicamente hablando. De primeras me encuentro con un producto cuya calidad no está para mí a la altura de su alto precio, que supera los 90 euros en la mayoría de comercios: en una caja de original y alargado formato vienen una enorme cantidad de losetas a destroquelar representando el tablero de juego (una nave con pasillos y habitaciones a lo Space Hulk) de presentación y apariencia más bien sencilla, acompañadas de un reglamento en castellano con importantes errores en la maquetación (hay párrafos que se repiten y sustituyen a los originales, faltando con ello parte del texto ) y una serie de fichitas del tamaño de lentejas que no son precisamente un derroche en producción. Hasta ahí, sin embargo, no me hubiese quejado por mi compra….

El problema llega al abrir la caja en la que vienen las miniaturas, que descubro despiezadas en diminutas y endebles partes realizadas en resina con un montaje intrincado que no facilita precisamente la escueta hoja de instrucciones que acompaña a las figuras. Me parece absolutamente desacertado presentar componentes tan pequeños en este material y no en PVC, que hubiera sido lo más lógico, a poder ser con figuras lo menos despiezadas posibles.

Pero mi decepción todavía estar por avanzar un tremendo paso: al repasar todas las piezas de las miniaturas, descubro que, primero, falta uno de los brazos de uno de los marines, segundo, falta el cuerpo de uno de los tres Predators, estando repetido uno de los otros. Puestos al habla con la tienda que me vendió el juego, inician las gestiones con la empresa productora para que me sean repuestos estos componentes… Más de un mes después, no hay noticias de Prodos al respecto pese a varios e-mails….

Me ahorraré despotricar contra la compañía y poco más voy a decir… Difícilmente compraré nada más que lleve esta marca a no ser que cambien muy mucho su presentación y calidad, y del juego no quiero saber nada ya. En cuanto reciba las piezas que me faltan –si las recibo– lo pondré a la venta con el fin de olvidar el lamentable episodio. Descubro por algunos foros en internet que mi caso no ha sido único con ellos, y que otros compradores de sus productos se han encontrado con piezas incorrectas o ausentes y que llevan mucho tiempo en idéntica situación a la mía: esperando reposición y sin comunicación alguna por parte de Prodos. Si somos casos aislados y representamos una minoría de compradores de la casa, no lo sé. A mí lo que me vale es mi experiencia, y con Prodos no ha podido ser más desastrosa…

viernes, 5 de febrero de 2016

Ivanhoe

Este juego llevaba ya varios años cogiendo polvo en la tienda de mi localidad y siempre me picó la curiosidad, y por fin estas Navidades me decidí a comprarlo aprovechando su liquidación. Lo publicó por primera vez GMT hace ya dieciséis años y lo firma el popularísimo Reiner Knizia, y se trata de un sencillo filler de cartas que toma como pretexto los torneos medievales y la famosa novela de Walter Scott, aunque igualmente podría haber usado como reclamo razas de gatos o clases de vinos, pues su ambientación es más bien arbitraria.



Partida con 3 jugadores: torneo de hacha (azul)

Con una mecánica que recuerda muy mucho al Condottiere, de 2 a 5 jugadores compiten en duelos con diferentes armas con el objeto de ganar el trofeo de cada uno de ellos. Cada “arma” está representada por un mazo de cartas de un color correspondiente y con diferentes valores entre 1 y 7, y el susodicho premio no es más que una simple ficha de plástico: el primero en acumular una serie de ellas (cuatro o cinco diferentes, dependiendo del número de jugadores) gana la partida.

El procedimiento para los enfrentamientos es simple: el jugador que los inicia propone un color y juega al menos una carta de este (o un escudero o dama, que son blancos y hacen las veces de comodines). El jugador de su izquierda debe superar el valor total de la carta o cartas jugadas por su predecesor (y las que ya tuviera en la mesa) o retirarse de la partida. El duelo continúa de esta manera mientras los jugadores vayan superando con el valor total de las cartas expuestas en su zona al del jugador anterior. Cuando sólo queda en pie uno de los participantes, obtiene el trofeo/ficha, no pudiéndose ganar dos fichas del mismo color (pero sí un torneo, para así negarle el premio a los demás) y pudiéndose cambiarse la ficha morada por cualquier otra si se quiere. Por supuesto, existen cartas especiales “de acción” que, como siempre, pueden alterar drásticamente un torneo robándole cartas a un contrincante, cambiando el color/arma de la ronda, etc, etc.

Sin destacar especialmente, Ivanhoe resulta un filler entretenido, sencillo, adictivo y bellamente ilustrado cuya temática, si bien algo forzada, lo hace más atractivo para los amantes de la Edad Media. En mi caso, es bienvenido a mi pequeño apartado de juegos cortos que utilizo para rellenar algún rato perdido que pueda quedarnos tras una partida más larga.

Algunos ejemplos de cartas

sábado, 30 de enero de 2016

Adiós a Normandie...

No sin poco pesar me deshago de mi colección Heroes of Normandie. Siempre que vendo un juego me siento como si vendiera a un amigo, salvo en los contados casos en los que tengo la certeza de que es totalmente olvidable o de que le he sacado todo el provecho posible. Pero, como he contado en más de una ocasión, por razones económicas y de espacio no puedo albergar una colección infinita de juegos. Ni me cabrían, ni les sacaría partido, por lo que periódicamente voy vendiendo algunos títulos para reinvertir el dinero obtenido (invariablemente mucho menos del que pagué por ellos) y adquirir así otros nuevos. Podríamos decir que es una especie de “reciclaje” dentro de mi colección.


En esta ocasión, y tras sopesarlo durante un tiempo e intentar dar al juego una segunda y tercera oportunidad, doy por concluida mi relación con la serie Heroes of Normandie de Devil Pig Games diseñada por los autores Yann et Clem. Por desgracia, he acabado desencantándome de un juego que me parecía mucho más prometedor cuando salió. Poco a poco he ido constatando que, tras la preciosa presentación de sus componentes y su indiscutible vistosidad, hay un reglamento muy mal redactado y unos escenarios que parecen poco testeados, que son muy “peliculeros” pero poco interesantes a nivel de juego. Tampoco he encontrado mucho interés entre la mayoría de mis compañeros de partidas por hacer uso de HoN y, como resultado de esto, las dos últimas expansiones que compré el pasado verano –Sainte-Mère-Église y Carentan– estaban cogiendo polvo en las estanterías –de hecho, la segunda ni siquiera la había destroquelado–.

Otra cosa que me ha ayudado a decidirme a vender este lote ha sido la aparición de la variante fantástica del juego base, Shadows Over Normandie, que curiosamente esperaba con mucho interés. Los primeros comentarios que leí sobre ella por parte de los “backers” que la comenzaron a recibir antes de que llegara a las tiendas era que el reglamento era peor que pésimo, incluso por debajo del de Heroes… Esto no hizo sino confirmarme la opinión que yo ya tenía sobre este juego y sobre la casa que los publica: hacen un tremendo hincapié en la presentación visual de sus productos, pero no parece que los testeen demasiado ni se compliquen en hacer un reglamento compacto ni unas mecánicas dinámicas y eficaces. Resulta chocante que Devil Pig Games lleve el tremendo ritmo de publicaciones que lleva con estos productos que a mí me parecen por acabar en este sentido y que, sin embargo, deben de estar vendiéndose muy bien, a juzgar por esa vorágine productiva y por la enorme cantidad de expansiones y complementos que están sacando (¡incluso han ganado dos premios Origin!).

Por mi parte, he perdido casi totalmente la confianza en esta casa y no sé si volveré a comprar algo suyo (quizá considere Shadows Over Normandie, a sabiendas de lo que me voy a encontrar y aceptando de antemano que no va a ser un juego “serio”). Le he dado muchas vueltas a la venta del lote Heroes… A veces me queda la duda de si tenía que haber intentado probarlo completamente (sólo jugué a dos escenarios de Sainte-Mère y a ninguno de Carentan), pero creo que, en mi interior, sé que seguramente no me hubieran satisfecho, que sólo hubieran confirmado la sensación que ya tenía desde hacía tiempo con la serie y con el sistema, así que, aunque derramando una lagrimita por ellos, les digo adiós y miro hacia delante, a la espera de sustituir el hueco sentimental y físico que dejan en mi vida con algún producto que los supere y que sea más acorde a mis expectativas. La vida del ludómano sigue…